Con 57 acogedoras habitaciones con vistas a las laderas de montañas y cerros, y a pocos kilómetros de las mismas Torres del Paine, es el último bastión de civilización frente a la naturaleza virgen, un hermoso lugar en el confín del mundo para disfrutar en forma cómoda y segura de la belleza y fuerza del Parque Nacional Torres del Paine.

Una variedad de servicios están disponibles desde su habitación, como teléfono, frigo bar,  internet inalámbrico,  servicio de restaurante, bar, masajes y manicura. La decoración y la distribución interior de las piezas son simples y acogedoras, tratando de recrear la comodidad que siente en su propia casa.